Jose Ignacio Zuazo Arsuaga

DISTANCIA OPORTUNA (sobre cuerpo y lenguaje)

Jose Ignacio Zuazo Arsuaga
Escritos de psicopatología y psiquiatría mezclados con palabras en prosa recortada

“Identidad y distancia oportuna
en un ser ambiguo,
incompleto sin el otro y sin lo otro.

(Porque si me quitáis todo lo que a vosotros corresponde
hacéis de mí un flujo filiforme de dudosa realidad).”

S O sujeto objeto

Ilustración del concepto de distancia oportuna. Mueve el control para variar la distancia.

Sabemos que hallar las palabras precisas es asunto imposible
habremos de conformarnos pues con un discurso oportuno
y, aunque no específico, suficiente.
Esperemos que después los cuerpos encajen unos con otros
como solo ellos saben hacerlo.

Porque las palabras deberían ser escuchadas, leídas también,
con los ojos y la piel
según los ritmos de la enunciación y del cuerpo,
de otro modo no serían entendidas sino a medias.

(Quería ser libre y ató su destino al aire,
el cuerpo sonrió).

Dentro de la complejidad teórica y práctica en psicopatología y psiquiatría, estos escritos reflejan unos caminos, entre los muchos posibles, asentados sobre algunas aserciones de base.

Mente y cuerpo

Lo mental y lo corporal, instalados en el medio ambiente, forman pareja diferenciada y contenida en un monismo material de base.

Partimos de que la eficacia de lo mental es la única vía posible para los abordajes de hegemonía psicoterapéutica siempre, cualquiera sea el modo, con basamento corporal.

Distancia oportuna

Las interacciones sociales se dibujan según la búsqueda de la distancia oportuna, producto fluido de la organización del individuo (sistema psíquico relacional) en el marco de la personalización (identidad dinámica).

La experiencia, la subjetividad, es indisociable de la intersubjetividad.

Signo y símbolo

La clínica se halla, también, marcada por el sistema de la lengua que, más allá de la comunicación, se inscribe en los mecanismos de elaboración cognitivo-afectiva.

El modo del signo (en sentido restrictivo) es simultáneo a la consciencia; el modo del símbolo es indispensable en la elaboración de los conflictos (suma de opuestos) implícitos a la condición humana.

Los escritos se ofrecen según una ordenación temporal en la que se han mantenido, a pesar de las incongruencias, ciertos puntos de vista después no considerados o, incluso, rechazados.